Antes de 2015 el tratamiento fiscal de la devolución de la prima de emisión era beneficioso para el socio persona física, que difería su tributación. Cuando se recibía una devolución de prima ese importe no tributaba sino que minoraba el valor de adquisición de las acciones (o participaciones sociales). Actualmente, la situación ha cambiado para las sociedades no cotizadas y es posible que el socio tribute en su IRPF al percibir la prima.